lunes, 14 de octubre de 2013

¿Final?




Hace poco tuve una pequeña revelación, que podría bien pasarme factura en mi día a día y no sé si ponerle fin a aquello que podría ser la causa.

Sería tirar por tierra muchas esperanzas, muchas alegrías, muchas penas, pero desde hace poco pienso que estoy empezando a perder el equilibrio de la balanza, y que empieza a ser más negativo que positivo el balance, y me duele pensar que esto empiece a decaer tanto, es muy triste, pero todo va a quedar aquí escrito y no va a salir de mi boca nunca jamás, sólo sé que empiezo a necesitar un cambio urgente...

Y que están empezando a pesarme las obligaciones incontroladas...necesito un cambio y un poco de orden, sí, a ver si todo vuelve a su cauce natural.

Esperemos...

jueves, 6 de junio de 2013

Compensaciones


Últimamente, parece que no tengo ganas de nada, sólo puedo estudiar y eso puede que me canse un poco a la hora de tener relaciones sexuales, bueno y de cualquier otro tipo también. Puede parecer descabellado, pero yo empiezo a notar un poco de apatía al saber que al llegar a casa no voy a tener ganas de estar con mi pareja.

Aunque hoy creo que tengo más motivos para saltarme el estudio, he llegado a casa y he dejado la mochila en el suelo, he alzado la mirada y he visto que la mesa seguía vacía, con lo que podría, perfectamente, haberme puesto a estudiar, pero he decidido rebelarme un poco.

-¡No tengo ganas!-les he dicho a mis libros, y de inmediato ha aparecido él en la habitación, desde ese instante he notado la carga física entre nosotros, la misma de siempre, menos mal que eso no ha cambiado. Me ha preguntado que de qué no tenía ganas, y yo le he respondido que no tenía ganas de nada. Él, sin mediar palabra, se ha acercado a mí y me ha dado un largo beso en la boca, uno de eso que te dejan con muchas ganas de más y que te saben a poco por muy largos que sean.

Justo después ha empezado a desnudarme muy lentamente, y mi cuerpo, ansiando contacto, su contacto, ha respondido de inmediato. Se me han erizado tanto el vello como los pezones, nunca nadie ha podido ponerme así con sólo quitarme un poco de ropa.

Puedo asegurar que la ropa interior se ha desintegrado y todavía no sé muy bien quien de los dos ha sido el causante. Y sin darme tiempo a reaccionar, me ha penetrado salvajemente encima de la mesa de estudio, ambos notábamos la urgencia de nuestros cuerpos por reconocerse, por volverse a encontrar por estar enterrados en el interior de la otra persona. Hemos llegado al clímax juntos, no ha sido sexo romántico, pero era lo necesario para nuestros cuerpos, y eso ha dado pie a seguir siendo un poco más cariñosos entre los dos.

Y hemos hecho un pacto, para desestresarnos, volveremos a follar salvajemente encima de la mesa de estudio antes de estudiar. Así que de ahora en adelante, voy a tener unos cuantos motivos para querer estudiar todos los días, de hecho creo que ahora mismo debería volver a ponerme otra vez, no sé si me entendéis...