miércoles, 4 de junio de 2008

Ganas de llorar y deseos

¿Qué haces cuando una etapa de tu vida se acaba? O mejor dicho, ¿qué haces cuando te das cuenta de que esa etapa en realidad para la otra persona ha sido un susurro ausente en el mar de la vida?

No me encuentro demasiado animada cada vez que me miro al espejo y veo que aún siendo yo todavía...otra persona no es capaz de verlo. Hoy le hice una promesa a una persona muy especial para mí, y es la primera promesa que estaba rota antes de cumplirla. Quizá es que soy muy cobarde, esta vez lo reconozco, puede que lo sea, o puede que directamente sea la persona más retorcida que exista, tanto que he llegado a dar la murga a personas a las que aprecio mucho por una persona que no es capaz de pensar mucho en lo que sienten los demás.

Lo cual no quiere decir que esa persona sea mala, no lo es, me ha ayudado a madurar mucho, pero no quizá de la mejor manera. Me duele decir estas palabras, más que nada porque no soy ni la víctima ni el verdugo, no quiero ser ninguna de esas cosas, puesto que me enfrenté a lo que se escribió en mi destino como mejor pude, o como yo misma quise enfrentarme.

La cuestión es que hoy deseo que las mariposas que son capaces de volar libres lleven mis ideas muy lejos, tan lejos que se escapen y no vuelva a pensar durante todas estas vacaciones que han empezado un poco torcidas, pero espero que se enderecen.

Por supuesto os deseo un día fantástico

2 comentarios:

viernes dijo...

claro que todo se endereza... Nos definimos en el cambio, en la alteración de estados y de etapas, acaso sea eso sentirnos vivos... (puse esa imagen del río aquerento, porque era el río por el que Caronte transportaba a los muertos, si llevaban una moneda para pagar el viaje... él siempre lo transitaba en la tiniebla... por eso quise ponerlo visto de día...), y nada, suerte con tu espacio y con tus días, gracias por transitar por mis ciudades imprevistas,
besos

Nelo dijo...

eiiii, no te limites en mirar a esas mariposas que vuelan, imítalas i vuela tú también. Imítalas y sé feliz, y despreocúpate. Que lo pasado no te amargue el presente, el cual debes dedicar a volar y mirar hacia delante, hacia el futuro, y ahí no vale tristeza ni depre eh! ;) tú puedes.